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Hijo de Odin y Rindr, vengador de Baldr Váli es uno de los hijos de Odin y una figura estrechamente ligada a la muerte de Baldr. Su nacimiento responde a una finalidad concreta: vengar al dios asesinado dando muerte a Höðr, el hermano ciego que había lanzado contra Baldr el muérdago fatal. Las fuentes lo presentan como un personaje extraordinario incluso dentro de la mitología nórdica. Crece con una rapidez sobrenatural y cumple su venganza cuando tiene solamente una noche de edad. Después de ello, las noticias sobre Váli son escasas, aunque la tradición poética le reserva otro papel importante: sobrevivirá al Ragnarök. Váli es hijo de Odin y Rindr. La identidad y naturaleza de Rindr presentan ciertas variaciones entre las fuentes. En la tradición nórdica occidental aparece vinculada a Odin como madre del hijo destinado a vengar a Baldr. La Völuspá anuncia el nacimiento del vengador después de la muerte de Baldr y relaciona a Rindr con el nacimiento de Váli. Su concepción forma parte de una cadena de acontecimientos determinada por la necesidad de vengar la muerte del hijo de Odin. Baldr había comenzado a sufrir sueños que presagiaban su muerte. Su madre, Frigg, consiguió juramentos de numerosos seres y elementos del mundo para impedir que pudieran dañarlo. El muérdago quedó fuera de estas garantías. Loki descubrió esta vulnerabilidad y preparó un proyectil de muérdago. Durante un juego en el que los dioses arrojaban objetos contra el invulnerable Baldr, Loki entregó el proyectil a Höðr, hermano ciego de Baldr, y lo ayudó a lanzarlo. Baldr murió al ser alcanzado. La muerte desencadenó uno de los acontecimientos centrales de la mitología nórdica y creó la necesidad de un vengador. Ese vengador sería Váli. La Völuspá describe de manera extraordinariamente concisa el destino de Váli. Rindr dará a luz al hijo de Odin y este, con una noche de edad, combatirá al asesino de Baldr. La velocidad de su crecimiento pertenece a la naturaleza sobrenatural del relato. Váli pasa prácticamente del nacimiento a convertirse en el ejecutor de una venganza divina. Su existencia queda así definida desde el comienzo por una misión concreta: matar a Höðr. Esta función lo relaciona con una concepción de la venganza profundamente presente en las sociedades germánicas antiguas, donde la muerte de un miembro del grupo familiar podía generar obligaciones de compensación o represalia. Höðr había causado la muerte de Baldr, aunque en la versión de Snorri actúa manipulado por Loki y desconoce el verdadero propósito del proyectil que recibe. Váli mata a Höðr para vengar a Baldr. La tradición crea así una situación especialmente trágica: un hijo de Odin mata a otro hijo de Odin para vengar la muerte de un tercer miembro de la misma familia. Baldr, Höðr y Váli pertenecen al linaje de Odin, pero quedan unidos por una sucesión de muerte y venganza. La Völuspá conserva uno de los detalles más característicos de Váli. El joven vengador no se lavará las manos ni se peinará el cabello hasta llevar al adversario de Baldr a la pira funeraria. La imagen corresponde al cumplimiento de una obligación de venganza antes de realizar determinados actos de cuidado personal. Este pasaje proporciona a Váli una identidad visual poco habitual entre los dioses nórdicos: el hijo de Odin aparece ligado al duelo, la sangre familiar y el cumplimiento inmediato de una deuda de muerte. Váli aparece asociado con la venganza contra Höðr, y algunas formulaciones poéticas han favorecido su representación posterior como arquero. Sin embargo, las fuentes principales resultan mucho más claras respecto a su función como vengador que acerca del arma exacta empleada para matar a Höðr. El arco puede aparecer asociado a Váli en interpretaciones y reconstrucciones, pero conviene distinguir esta iconografía de un objeto característico tan firmemente documentado como Mjölnir para Thor o Gungnir para Odin. Después del Ragnarök, Baldr y Höðr regresarán juntos y habitarán el mundo renovado. Este detalle añade una dimensión peculiar al ciclo de Váli: su venganza responde al orden exigido tras la muerte de Baldr, pero el futuro posterior al Ragnarök reunirá finalmente a los dos hermanos cuya tragedia provocó su nacimiento. Váli pertenece al reducido grupo de figuras divinas que sobreviven a la destrucción del antiguo mundo. El poema Vafþrúðnismál menciona a Víðarr y Váli entre los dioses que habitarán los santuarios de los dioses después de que el fuego de Surtr se extinga. Ambos son hijos de Odin y ambos están estrechamente relacionados con la venganza. Váli venga a Baldr. Víðarr vengará a Odin matando a Fenrir durante el Ragnarök. Esta correspondencia convierte a los dos hermanos en figuras paralelas dentro de la tradición mitológica. Tras la destrucción del viejo orden surgirá un mundo renovado. Váli y Víðarr estarán entre sus supervivientes. También Móði y Magni, hijos de Thor, sobrevivirán y heredarán Mjölnir. Baldr y Höðr regresarán del mundo de los muertos. La generación anterior, dominada por figuras como Odin y Thor, habrá desaparecido, mientras que varios de sus hijos continuarán existiendo en el nuevo mundo. Váli ocupa así dos posiciones opuestas dentro del ciclo mitológico: nace como consecuencia de una muerte y termina formando parte de la generación que sobrevive a la destrucción del cosmos. Váli, hijo de Odin y Rindr, es el vengador de Baldr y superviviente del Ragnarök. Las fuentes relacionadas con el castigo de Loki mencionan también a un personaje llamado Váli, hijo de Loki. Son figuras diferentes. En la versión de Snorri sobre el castigo de Loki, los dioses transforman a Váli, hijo de Loki, en lobo, y este despedaza a su hermano Narfi. Las entrañas de Narfi son utilizadas posteriormente para atar a Loki. El epílogo en prosa de Lokasenna conserva una variante de los nombres: allí Narfi es transformado en lobo y Loki es atado con las entrañas de Váli. La contradicción pertenece a las propias fuentes y debe conservarse como tal. Ninguna de estas tradiciones convierte al hijo de Loki en el mismo personaje que el vengador de Baldr. En la Gesta Danorum de Saxo Grammaticus aparece una versión evemerizada y profundamente transformada del relato. Allí el personaje correspondiente al vengador recibe el nombre de Bous, hijo de Odin y Rinda, y la historia de Balderus y Høtherus difiere considerablemente de la narración de Snorri. La correspondencia entre Bous y Váli suele reconocerse dentro del estudio comparativo de estas tradiciones, aunque los relatos conservados pertenecen a versiones distintas del mito y sus detalles deben mantenerse separados. La etimología de Váli carece de una interpretación completamente segura. Se han propuesto distintas relaciones lingüísticas, algunas vinculadas precisamente con ideas de combate, muerte o venganza. La función mitológica de Váli como vengador está claramente documentada; derivar de ella una traducción exacta de su nombre resulta más incierto. Por ello, es preferible conservar Váli como nombre propio sin convertir una etimología discutida en un título divino. Naturaleza: dios del linaje de los Æsir Padre: Odin Madre: Rindr Medios hermanos destacados: Baldr, Höðr, Thor, Víðarr y Hermóðr Función principal en el mito: vengador de Baldr Enemigo: Höðr, a quien mata en cumplimiento de la venganza Crecimiento: alcanza capacidad para vengar a Baldr con una noche de edad Rasgo característico: mantiene las manos sin lavar y el cabello sin peinar hasta cumplir la venganza Arma: ninguna firmemente establecida como atributo exclusivo en las fuentes principales Paralelo: Víðarr, otro hijo de Odin asociado con la venganza Destino: sobrevive al Ragnarök Mundo renovado: permanece entre los dioses supervivientes después de la destrucción del antiguo orden Homónimo: Váli, hijo de Loki, figura distinta Correspondencia en Saxo: Bous, hijo de Odin y Rinda Fuentes principales: Völuspá y Vafþrúðnismál de la Edda poética, Gylfaginning de la Edda prosaica y, como tradición paralela, la Gesta Danorum de Saxo Grammaticus.
Váli
