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Lobo monstruoso y enemigo de Odin Fenrir es uno de los seres más temibles de la mitología nórdica. Hijo de Loki y la jötunn Angrboða, pertenece a una familia destinada a desempeñar un papel decisivo en el Ragnarök. Sus hermanos son Jörmungandr, la Serpiente de Midgard, y Hel, soberana del reino de los muertos. Los dioses conocen mediante profecías el peligro que representa la descendencia de Loki y Angrboða. Fenrir termina encadenado por los Æsir, pero su cautiverio durará únicamente hasta el Ragnarök. Entonces romperá sus ataduras y cumplirá uno de los destinos más terribles anunciados para los dioses: matar a Odin. Según Gylfaginning, Loki tuvo tres hijos con Angrboða: Fenrir — el gran lobo. Jörmungandr — la serpiente que rodeará Midgard. Hel — futura soberana del reino de los muertos. La genealogía queda: Loki + Angrboða → Fenrir, Jörmungandr y Hel Los dioses reciben noticias de que estos hijos están creciendo en Jötunheimr y conocen profecías que anuncian que de ellos surgirán grandes desgracias. Odin ordena que sean llevados ante los Æsir. Los destinos de los tres hermanos se separan. Odin arroja a Jörmungandr al océano que rodea Midgard y envía a Hel a gobernar sobre determinados muertos. Fenrir permanece inicialmente entre los dioses. El lobo crece rápidamente y se vuelve cada vez más poderoso. Los Æsir comienzan a temerlo. Entre ellos, Týr es el único que se atreve a acercarse a Fenrir para alimentarlo. Esta relación convierte posteriormente a Týr en una figura central de su encadenamiento. Los dioses deciden probar la fuerza de Fenrir. Fabrican una cadena llamada: Læðingr Le proponen que permita ser atado para demostrar su poder. Fenrir acepta. Una vez encadenado, utiliza su fuerza y rompe Læðingr. El intento confirma que una atadura convencional resulta insuficiente para contenerlo. Los Æsir fabrican entonces una segunda cadena: Drómi Es mucho más resistente que Læðingr. Fenrir observa la nueva atadura y comprende que romperla proporcionaría una fama todavía mayor. Acepta nuevamente el desafío. Después de un enorme esfuerzo consigue romper también Drómi. La fuerza del lobo supera así las mejores cadenas que los dioses pueden fabricar mediante métodos ordinarios. Tras fracasar dos veces, Odin envía a Skírnir, mensajero de Freyr, hasta Svartálfaheimr para solicitar ayuda a unos artesanos extraordinarios. Estos fabrican: Gleipnir Su apariencia resulta completamente diferente de las cadenas anteriores. Gleipnir es fina, suave y ligera, semejante a una cinta. Sin embargo, posee una resistencia sobrenatural. Snorri afirma que Gleipnir fue fabricada utilizando seis cosas imposibles: el ruido de los pasos de un gato
la barba de una mujer
las raíces de una montaña
los tendones de un oso
el aliento de un pez
la saliva de un pájaro La explicación mitológica añade que estas cosas resultan difíciles de encontrar porque fueron utilizadas para crear la ligadura. Gleipnir representa así una atadura construida mediante elementos que parecen carecer de existencia. Los dioses llevan a Fenrir hasta una isla llamada Lyngvi, situada en el lago Ámsvartnir. Le muestran Gleipnir y proponen otra prueba de fuerza. Fenrir desconfía. La cinta parece demasiado débil para proporcionarle gloria si consigue romperla. Al mismo tiempo sospecha que puede contener algún tipo de artificio mágico. Acepta ser atado únicamente bajo una condición. Uno de los dioses deberá introducir su mano en su boca como garantía de que será liberado si resulta incapaz de romper la ligadura. Los dioses conocen sus verdaderas intenciones. Ninguno quiere entregar su mano. Finalmente Týr coloca su mano derecha dentro de la boca de Fenrir. Los Æsir atan al lobo con Gleipnir. Fenrir intenta liberarse. Cuanto más lucha, más firmemente lo sujeta la ligadura. Cuando comprende que los dioses carecen de intención de liberarlo, cierra las mandíbulas. Týr pierde la mano. El episodio establece uno de los vínculos más importantes entre ambos personajes: Fenrir queda encadenado y Týr paga personalmente el precio del engaño. Después de inmovilizarlo, los dioses aseguran Gleipnir mediante una cuerda llamada Gelgja. Esta queda fijada a una gran piedra denominada Gjöll, que a su vez es hundida profundamente en el suelo y asegurada mediante otra piedra llamada Þviti. Fenrir permanece atrapado. Cuando abre las fauces amenazadoramente, los dioses introducen una espada entre sus mandíbulas. La empuñadura queda apoyada contra la mandíbula inferior y la punta contra la superior. De esta forma mantiene la boca abierta. Fenrir aúlla y saliva mientras permanece inmovilizado. De su boca surge tanta espuma que forma un río. Ese río recibe el nombre de: Ván Fenrir permanecerá encadenado en este lugar hasta la llegada del Ragnarök. La enemistad entre Fenrir y Odin está determinada por el destino. Odin conoce las profecías relacionadas con su propia muerte. Durante el Ragnarök, Fenrir conseguirá liberarse y avanzará contra los dioses. Su adversario será el propio Odin. La lucha termina con el cumplimiento de la profecía: Fenrir devora a Odin. La muerte del principal de los Æsir convierte al lobo en una de las figuras centrales de la destrucción del antiguo orden cósmico. Völuspá y la tradición desarrollada por Snorri describen una ruptura general del orden del mundo. Las ataduras se rompen. Fenrir queda libre. Snorri describe al lobo avanzando con las fauces abiertas de forma monstruosa: la mandíbula inferior se aproxima a la tierra mientras la superior alcanza hacia el cielo. Las llamas salen de sus ojos y de sus fosas nasales. Fenrir avanza hacia el campo de Vígríðr, donde tendrá lugar el enfrentamiento final. Allí combate contra Odin. Odin entra en batalla montado sobre Sleipnir y armado para el combate. Fenrir se enfrenta a él y termina devorándolo. El destino que los dioses intentaron retrasar mediante Gleipnir acaba cumpliéndose. Sin embargo, la victoria del lobo dura poco. Uno de los hijos de Odin se acerca inmediatamente para vengar a su padre. El vengador de Odin es Víðarr, hijo de Odin y la jötunn Gríðr. Snorri conserva una versión especialmente célebre del combate. Víðarr lleva un zapato extraordinariamente grueso, formado con los fragmentos de cuero que las personas han desechado al fabricar sus propios zapatos. Coloca el pie sobre la mandíbula inferior de Fenrir. Con una mano agarra la mandíbula superior. Después desgarra la boca del lobo y lo mata. Así termina Fenrir después de haber cumplido la profecía de la muerte de Odin. La tradición poética conserva una variante. En Vafþrúðnismál, Víðarr vengará a su padre atacando al lobo y clavando o hundiendo su arma en su corazón. Por tanto, existen diferencias entre las fuentes acerca del procedimiento exacto mediante el cual Víðarr mata a Fenrir. La conclusión permanece constante: Fenrir mata a Odin y Víðarr venga a su padre. La tradición nórdica menciona otros lobos relacionados con la destrucción cósmica, especialmente aquellos que persiguen al Sol y la Luna. Los nombres Sköll y Hati Hróðvitnisson aparecen vinculados a estas persecuciones. Las genealogías de estos lobos presentan dificultades y variantes. El término Hróðvitnir, «lobo famoso» o «lobo célebre», se utiliza como nombre o denominación relacionada con Fenrir, lo que ha favorecido la interpretación de Hati como descendiente suyo. Sin embargo, las relaciones entre Fenrir, los lobos celestes y la estirpe de Járnviðr varían según las fuentes y deben tratarse con cautela. Fenrir también ha sido identificado ocasionalmente con Garmr, el perro o sabueso monstruoso asociado con Gnipahellir. Durante el Ragnarök, Garmr combate contra Týr y ambos se matan. Fenrir, por su parte, combate contra Odin y posteriormente contra Víðarr. Las fuentes utilizan nombres y funciones diferentes para ambos, por lo que resulta más prudente tratarlos como figuras distintas salvo cuando se analizan posibles relaciones entre tradiciones. Las fuentes presentan a los dioses actuando contra Fenrir porque conocen profecías acerca del peligro que representa y observan su enorme crecimiento. Antes de su encadenamiento, Snorri carece de un relato en el que Fenrir haya atacado a los Æsir. Su gran acto violento dentro de esa escena ocurre cuando muerde la mano de Týr después de descubrir el engaño. Esto crea una característica importante del mito: los dioses intentan impedir un futuro profetizado y sus propias acciones forman parte de la cadena de acontecimientos que conduce hacia ese futuro. La tradición medieval presenta a Fenrir como una amenaza destinada a desempeñar un papel devastador, aunque la secuencia previa al encadenamiento resulta más compleja que una simple historia de una bestia atacando a los dioses. El crecimiento desmesurado del lobo constituye uno de los motivos principales del temor de los Æsir. Fenrir pasa de poder ser mantenido entre los dioses a convertirse en una criatura que las cadenas más poderosas son incapaces de contener. Durante el Ragnarök su tamaño alcanza dimensiones cósmicas en la descripción de Snorri. Esta progresión refleja su papel dentro del mito: una amenaza contenida temporalmente que termina creciendo hasta romper el orden impuesto por los dioses. Las fuentes emplean diferentes nombres y denominaciones relacionadas con el gran lobo. Entre ellas aparecen: Fenrir
Fenrisúlfr — «lobo de Fenrir» o forma tradicional equivalente al gran lobo
Hróðvitnir — denominación poética asociada con el lobo Estas variantes pertenecen a diferentes contextos poéticos y narrativos. Fenrir es la forma más habitual utilizada actualmente para identificar al personaje. La etimología exacta de Fenrir presenta dificultades. El nombre se ha relacionado con fen, término germánico asociado con pantanos o terrenos cenagosos, aunque su formación y significado precisos siguen siendo discutidos. Por ello, traducciones categóricas del nombre deben manejarse con cautela. Fenrir encarna uno de los grandes temas de la mitología nórdica: el conocimiento de un destino que puede retrasarse pero termina cumpliéndose. Los dioses saben que el lobo representa una amenaza. Intentan contenerlo. Læðingr fracasa. Drómi fracasa. Gleipnir consigue mantenerlo cautivo durante un tiempo. Con la llegada del Ragnarök incluso esa última atadura pierde su poder. Fenrir queda libre, encuentra a Odin y cumple el destino anunciado. Después, Víðarr cumple el suyo. 
Fenrir

Hijo de Loki y Angrboða
Fenrir entre los dioses
La primera cadena: Læðingr
La segunda cadena: Drómi
Gleipnir
Los seis ingredientes de Gleipnir
Fenrir sospecha
La mano de Týr
El cautiverio de Fenrir
El río Ván
Fenrir y Odin
Fenrir durante el Ragnarök
La muerte de Odin
Víðarr contra Fenrir
Otra versión de la muerte de Fenrir
Fenrir y los lobos del cielo
Fenrir y Garmr
¿Era Fenrir malvado desde su nacimiento?
El crecimiento de Fenrir
Los nombres de Fenrir
El significado de Fenrir
Fenrir como figura del destino
Atributos
Nombre: Fenrir
Otros nombres o denominaciones: Fenrisúlfr, Hróðvitnir
Naturaleza: lobo monstruoso de ascendencia jötunn
Padre: Loki
Madre: Angrboða
Hermano: Jörmungandr
Hermana: Hel
Enemigo principal: Odin
Dios relacionado con su encadenamiento: Týr
Primera cadena: Læðingr
Segunda cadena: Drómi
Ligadura definitiva: Gleipnir
Lugar del encadenamiento: isla de Lyngvi, en el lago Ámsvartnir
Cuerda de sujeción: Gelgja
Piedras asociadas al encadenamiento: Gjöll y Þviti
Río surgido de su saliva: Ván
Acción contra Týr: le arranca la mano durante su encadenamiento
Papel en el Ragnarök: rompe sus ataduras y combate contra los dioses
Víctima: Odin
Vengador de Odin: Víðarr
Muerte: a manos de Víðarr, con variantes sobre el método exacto
Armas: ninguna; utiliza su fuerza y mandíbulas
Culto: sin evidencia firme conservada
Fuentes principales: Völuspá y Vafþrúðnismál de la Edda poética; Gylfaginning de la Edda prosaica de Snorri Sturluson.
