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Padre de Sól y Máni Mundilfari es una figura de la mitología nórdica conocida principalmente por ser padre de Sól y Máni, las personificaciones del Sol y la Luna. Su historia se conserva de forma muy breve en la Gylfaginning de Snorri Sturluson. Mundilfari tenía dos hijos tan hermosos que decidió llamarlos Sól, su hija, y Máni, su hijo. Los nombres corresponden respectivamente al Sol y la Luna. La genealogía básica es: Mundilfari → Sól y Máni. Los dioses consideraron presuntuosa esta decisión y tomaron a Sól y Máni para colocarlos en el cielo. Desde entonces quedaron asociados al recorrido del Sol y la Luna. Sól es la hija de Mundilfari y personificación femenina del Sol. Los dioses hicieron que condujera los caballos Árvakr y Alsviðr, que arrastran el carro solar. Snorri menciona además Svalinn, un escudo situado entre el Sol y la tierra para proteger el mundo del calor. Sól recorre el cielo perseguida por el lobo Sköll. Durante el Ragnarök el lobo la alcanzará, pero antes Sól habrá dado a luz a una hija que continuará el camino de su madre en el mundo renovado. Máni es hijo de Mundilfari y hermano de Sól. Representa a la Luna, que en la tradición nórdica posee género masculino. Los dioses le encargan dirigir el curso lunar y regular sus fases. Máni aparece relacionado con los niños humanos Bil y Hjúki, a quienes tomó de la tierra mientras regresaban del pozo Byrgir llevando el recipiente Sægr mediante la pértiga Simul. Sól y Máni forman parte de una concepción del cielo en la que los astros están sometidos a una persecución constante. Sköll persigue a Sól y Hati Hróðvitnisson está relacionado con la persecución de la Luna. Esta carrera explica el movimiento incesante de los astros y anticipa el Ragnarök, cuando el orden celeste existente será quebrado. La naturaleza exacta de Mundilfari resulta incierta. Las fuentes no permiten clasificarlo con seguridad como Æsir, Vanir, jötunn o humano. Tampoco existe una tradición firme que lo presente como dios del tiempo, del cielo, de los astros o del movimiento cósmico. Son sus hijos quienes reciben funciones celestes; Mundilfari actúa como padre y como responsable de sus nombres. El significado exacto de Mundilfari ha generado diversas interpretaciones. Su segundo elemento, -fari, se relaciona con la idea de viajero o aquel que se desplaza, pero la etimología completa permanece incierta. Las fuentes principales carecen del nombre de la madre de Sól y Máni. La estructura familiar conocida queda así: Mundilfari + madre desconocida → Sól y Máni. Mundilfari carece de grandes hazañas conocidas, pero sus hijos forman parte de la estructura cotidiana del cosmos. Sól determina el recorrido visible del Sol y Máni dirige el curso de la Luna, ambos perseguidos por fuerzas que terminarán alcanzándolos durante el Ragnarök. Naturaleza: figura mitológica de clasificación incierta Hija: Sól Hijo: Máni Pareja: desconocida Yerno: Glenr, esposo de Sól Descendencia posterior: una hija de Sól sobrevivirá al antiguo orden cósmico y seguirá el camino de su madre Papel principal: padre de Sól y Máni Acción documentada: da a sus hijos los nombres del Sol y la Luna debido a su extraordinaria belleza Consecuencia: los dioses toman a Sól y Máni y los colocan en el cielo Relación directa con el movimiento de los astros: no documentada; corresponde a sus hijos Clasificación como Æsir: incierta Poderes: desconocidos Armas: desconocidas Residencia: desconocida Culto: sin evidencia firme conservada Destino: desconocido Participación en el Ragnarök: desconocida Fuente principal: Gylfaginning de la Edda prosaica de Snorri Sturluson; Vafþrúðnismál conserva información relacionada con el destino posterior de Sól y su descendencia
Mundilfari
